Quiero utilizar este espacio, entre otras cosas, para poder comentar todo lo que no me explicaron cuando empecé a recibir clases de yoga y me hubiese gustado saber.
Veo que por lo general hay bastante confusión con los estilos o tipos de yoga que se pueden practicar y por eso iré describiendo cada uno de ellos aquí partiendo de la base de que la mayoría nacen en India hace varios siglos pero se popularizaron y adaptaron a occidente durante el siglo XX. Como parte de esta adaptación es fundamental que el profesor o profesora entienda cuál es el origen y la tradición que hay detrás para poder transmitirlo en clase de la manera más adecuada al nivel de sus alumn@s.
Como en todo, ningún estilo es mejor que otro, son diferentes y cada uno de ellos aporta algo distinto a la práctica.
Te sonarán quizás (o no): Hatha, Vinyasa, Iyengar, Ashtanga, Kundalini, etc. Y dentro de ellos, podemos encontrar sub-estilos o tipos de series según la escuela o el maestro que lo inició.
Hoy hablaré un poco de Hatha y Vinyasa y cuál de los dos es más apropiado para principiantes o niveles intermedios.
Últimamente parece que Vinyasa es el estilo más «de moda» que suelen destacar varias influencers en sus perfiles y una creciente cantidad de gente, hace o imparte Vinyasa.
L@s alumn@s a veces no saben muy bien por qué practican éste y no otro estilo, o bien lo hacen porque es «con el que sienten que más se mueven». Y en parte puede tener sentido si no han asentado primero unas bases claras y necesarias en su práctica. Se tiende a pensar que el movimiento constante, que en ocasiones incluso cuesta seguir, es el que hace que el cuerpo se ejercite y no es tanto así, o no siempre. Dedicaré otro post a esto más adelante.
Vinyasa es un estilo que convierte la clase en una serie o secuencia de posturas enlazadas coordinadas con la respiración y, si bien podríamos decir que esto queda «bonito» de hacer y de ver y permite que la profesora pueda meter cierta dosis de creatividad en el desarrollo de la clase, hay que tener en cuenta que no es un estilo para gente que empieza o que no tiene una práctica asidua, porque el estilo en sí entiende que l@s alumn@s ya conocen bien dichas posturas y la alineación de su cuerpo al realizarlas, y es precisamente esto lo que les va a dar la capacidad de fluir al ritmo de la respiración y aprovechar los beneficios de este tipo de yoga.
Sin embargo, sabemos que en muchos casos esto no es así. Como alumna he recibido y recibo distintas clases de este estilo y otros con diferentes profesores y muchas veces a mi alrededor veo gente bloqueando la respiración o haciendo sobresfuerzos durante las clases de vinyasa que les sacan del estado de fluidez que caracteriza a este estilo. Por tanto, sería más para a un nivel de práctica de intermedio a avanzado.
Mi recomendación si eres principiante o haces yoga de vez en cuando, pero te apetece avanzar e integrarlo en tu rutina de manera más regular, sin duda, es que pruebes Hatha Yoga.
El Hatha Yoga es un tipo de yoga que surge como tal entorno al siglo XV-XVI y que hoy en día conserva la esencia del yoga más tradicional adaptándolo a occidente manteniendo las bases de una buena práctica.
Hatha trabaja la alineación en la postura en todos sus detalles así como la correcta colocación a la hora de entrar, mantener y deshacer las posturas (asanas). Ayuda a que l@s alumn@s utilicen la respiración en cada momento y la entrenen con ejercicios específicos (pranayamas). Una vez que la alumna ha desarrollado un control de la respiración y de la colocación del cuerpo adecuado a cada postura (cosa que no se consigue de un día para otro), estaría preparada para seguir avanzando o probar otros estilos según el nivel en el que esté su práctica y poder quedarse con el que más le guste o combinarlos.
Por tanto, Hatha te va a dar las bases que necesitas para que mejores progresivamente tu práctica, tanto si es tu principal actividad física como si utilizas el yoga como complemento para cualquier deporte que practiques. Y puede que con el tiempo se convierta en mucho más que una actividad física y entonces quizás te apetezca probar otros estilos, pero eso ya lo irás descubriendo según avances 😉
Espero haber podido dar algo de luz, aunque sea de manera resumida, para entender un poco la diferencia entre Hatha y Vinyasa y la importancia de tener una buena base al empezar a practicar yoga.
No obstante, cualquier duda al respecto o tema que os apetezca tratar no tenéis más que escribirme y os contesto individualmente o estaré encantada de publicar sobre ello.
La imagen que incluyo para acompañar esta publicación representa para mí precisamente las ramificaciones del yoga, tiene distintos orígenes según el estilo y se van enlazando unos con otros a través de los años según su acogida y desarrollo.
Gracias por estar ahí.
Foto @alipc_

