Claro que podemos asociar la flexibilidad y la fuerza con el yoga. Ambas son dos capacidades innatas de todo ser humano, que se van desarrollando a lo largo de los años en mayor o menor medida dependido de la actividad física y el estilo de vida.
No conozco ninguna disciplina que equilibre ambos aspectos como lo hace el yoga.
Yoga es equilibrio, en todos los sentidos. Equilibrio en la integración de nuestras distintas capacidades.
Y para que ese equilibrio sea posible, dependiendo del punto de la práctica donde cada una esté, se va adquiriendo cada día un poco más de calma, un poco más de fuerza, o un poco más de flexibilidad, pero no como resultado, sino como una consecuencia de la propia práctica.
Entender esto es fundamental y es precisamente lo que construye una base sólida que permite el buen desarrollo y equilibrio entre nuestras distintas capacidades a través de la práctica física del yoga.
Y entre ellas también está, por supuesto, la flexibilidad 😉
En la foto Paschimottanasana, flexión sentada.

