Bienestar es un término que vemos hasta la saciedad, parece que todo lo que nos rodea hoy en día pretende contribuir a nuestro bienestar, y nada más lejos de la realidad, a veces parece incluso todo lo contrario.
Siempre viene bien repasar el significado de la palabra, en este caso, estado de la persona cuyas condiciones físicas y mentales le proporcionan un sentimiento de satisfacción y tranquilidad.
El bienestar empieza por una misma, por reconocer todo aquello que, prometiendo ser una solución más o menos rápida, no nos sirve de mucho, nos entorpece el camino o simplemente nos distrae de lo realmente importante, aquello que nos hace sentir bien y que, en consecuencia, nos proporciona la energía necesaria para afrontar cada día.
No existen recetas infalibles, ni listados de 3 pasos a seguir, ni de 20, ni de 100. Esos titulares, bien lo sabemos, son para el SEO o clickbait, o mejor dicho, el posicionamiento en buscadores o cibercebos, que ya va siendo hora de que apartemos palabros en inglés cuando hablamos o escribimos en castellano.

Como decía, lo aplicable a la vida del ser humano no atiende a un listado predefinido, porque cada persona es un mundo y tiene unos condicionamientos diferentes. Y es este conocerse a una misma, el que nos irá dando las pistas de lo que verdaderamente necesitamos.
De entrada, te invito a revisar dentro de tu rutina todas aquellas actividades dentro y fuera del trabajo que te producen malestar o drenan la energía y son susceptibles de cambio. Que sustituyas todo eso por nuevos enfoques y rutinas, y valores cómo te van haciendo sentir para que puedas decidir si las incorporas de manera estable o no.
Por supuesto, el yoga es una de las actividades que puedes incluir en tu día a día y que contribuye de manera directa a ese estado de bienestar según el significado de la palabra que veíamos al principio.
A través de la práctica de una sesión de yoga diseñada para tal fin, y siendo constante, esta disciplina irá poco a poco modificando las condiciones físicas y mentales de la persona para proporcionarle esa sensación de calma y tranquilidad.
La satisfacción llegará en muchos casos cuando nos sepamos capaces de establecer ese tiempo y espacio reservado para nosotras mismas, un espacio y un tiempo de autoconocimiento, cuidado y bienestar verdadero.
No todas las rutinas son tediosas o fastidiosas, muy al contrario, hay rutinas que son un placer.
Deseo que empieces un septiembre con nuevas rutinas de bienestar.
