Sukhasana es una de las posturas básicas en yoga que podemos realizar sentadas con las piernas cruzadas y manteniendo siempre la espalda larga. Significa postura fácil y es la más utilizada tanto en meditación como a la hora de realizar ejercicios de respiración (pranayama).
Nos aporta una sensación de ligereza en la parte superior del cuerpo. Los isquiones están bien apoyados en el suelo y desde esa base sólida, con las piernas cruzadas de manera cómoda, la columna puede crecer dirigiéndose hacia arriba, mientras la barbilla queda paralela al suelo. Evitamos que los hombros se acerquen a las orejas o caigan hacia delante. Para esto, podemos notar cómo el pecho se abre y los brazos se relajan dejando que las palmas de las manos se apoyen en los muslos o las rodillas. También podemos hacer chin mudra como en la imagen, apoyando las muñecas o los dorsos de las manos sobre las rodillas.

Sukhasana nos ayuda a concentrarnos, flexibiliza rodillas y tobillos y nos permite llevar la atención a la espalda con más facilidad y sentir cómo ésta se estira de una forma agradable.
Cuando estamos muy cansadas y pensamos que la relajación en Savasana puede llevarnos a caer dormidas, es mejor utilizar esta postura para poder relajarnos de manera consciente, notando cómo se encuentran las distintas partes del cuerpo y cómo fluye la respiración.
Te invito a que la pruebes hoy cerrando los ojos y concentrándote en tu respiración durante algunos minutos 😉
