Es precioso ver cómo vuela una cometa aprovechando el viento a su favor.
Lo que no siempre vemos son la de ráfagas repentinas que la hicieron caer en picado tantas veces, para poco después reanudar su vuelo con más altura si cabe.
La cometa sabe que cuanto más alto vuele más larga será la caída, por eso aprendió a caer con gracia, incluso evitando tocar el suelo.
Y así, cuando decide que ha llegado el momento de alzar el vuelo, las nubes despejan su camino y el viento sopla a su favor.
Volar alto amigas,
y aprender a caer
para volver a elevaros
en toda vuestra gracia.
Las veces que haga falta 😉
🌿
Y a falta de fotos de cometas, publico una foto entre magnolios hecha a través de la mirada de gracia de Juan Bayón

