Tu cuerpo es bonito porque es tuyo, con todos esos mal llamados defectos, que no son tales. Más bien son aspectos propios que te distinguen del resto, los que te hacen ser tú.
Y cuanto más seas tú misma, más belleza irradias por dentro y por fuera.
Esa fórmula nunca falla.
Y no tiene nada que ver con cumplir un determinado estándar impuesto desde fuera.
Quiérete tal y como eres y haz oídos sordos a lo que digan sobre moldear una figura determinada, y ojos ciegos a las imágenes que veas en ese sentido, porque corresponden a otras personas y otras historias.
Y tú has venido a este mundo a ser tú, no una copia de otr@s.
Y solo tú sabes cómo cuidar tu bienestar.
Hazlo.
Practica yoga, corre, nada, baila, lee, escribe, dibuja, cocina, túmbate al sol (o a la sombra!), no hagas nada, o haz un poco de todo.
Haz en cada comento aquello que te haga sentir bien.
Quiérete mucho y quiérete bien.
Y cualquier forma física será siempre una preciosa expresión de lo que llevas dentro.
