Danza y gimnasia rítmica son las disciplinas que me han ocupado desde niña.
Un poco mas tarde llegó el yoga.
Tanto en su práctica como en su estudio, todas ellas tienen un elemento común: el cuerpo en movimiento.
El lenguaje del cuerpo tiene unos códigos propios, siendo capaz de llegar a expresar mucho más que las palabras, algo que la danza convierte en arte.
En los últimos años me he decantado por la enseñanza del yoga donde el estudio y la práctica constante son fundamentales para entender diversos aspectos sobre anatomía y movimiento, profundizando en aquellas áreas que enlazan con la danza contemporánea y, de nuevo, con el entendimiento de ese lenguaje tan particular del cuerpo humano que me fascina desde niña.
Ayer tuve el placer de asistir a un estreno precioso de la Compañía Nacional de Danza @cndanzaspain con música en directo de la ORCAM dirigida por Tara Simonic.
Algo que lo hace aún más especial.
Aún estáis a tiempo de verles con dos programas distintos hasta el 23 de julio.
En la foto la lámpara que preside la sala principal del Teatro de la Zarzuela en Madrid.

