La semana pasada tuve el placer de asistir al Congreso Nacional de Dolor y Fisioterapia celebrado en Madrid. Un evento que congregó a profesionales de primer nivel organizado por el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, y del que me llevo interesantes reflexiones y aprendizajes desde el punto de vista científico sanitario.
Una constante se repite siempre en muchas de las ponencias:
La persona llega al profesional por un dolor que, aunque a veces pueda ser producto de un hecho puntual, en la mayoría de los casos es la consecuencia de unos hábitos de vida determinados que desencadenan todo tipo de respuestas a nivel físico.
El cuerpo como expresión de lo que nos pasa por dentro, tanto a nivel físico como mental y emocional. Esto es lo que disciplinas como el yoga tienen muy en cuenta a la hora de desarrollar su práctica.
Los profesionales sanitarios lo tienen muy claro; en la gran mayoría de los casos es fundamental recomendar actividad física frecuente. Pero la pregunta que debemos plantearnos es: ¿qué actividad física es la que necesito realmente? No cualquiera vale si mi objetivo, más allá de “moverme un poco” o “machacarme”, es recuperar al cuerpo de determinadas dolencias o contrarrestar los malos hábitos posturales del día a día manteniéndolo sano y en movimiento a lo largo de muchos años, evitando lesiones de cualquier tipo.
Por eso el yoga funciona tan bien por sí mismo, como principal actividad física, o como complemento de otras.
Yoga es una de las actividades más recomendadas por su gran contribución al bienestar integral de la persona y ya existen muchos estudios científicos que lo avalan. Un yoga basado en la consciencia del movimiento y la respiración, cuyas sesiones incidan en determinados grupos musculares y articulares, trabajando fuerza, flexibilidad, equilibrio, etc, de manera saludable, y con el objetivo de ir reeducando al cuerpo para que descubra todas sus posibilidades.
Gracias a Aurora Araujo, Raúl Ferrer y Margarita Ruiz por brindarme la oportunidad de compartir esta experiencia con vosotros.


